Inteligencia Artificial
Menos trabajo manual y decisiones más rápidas
La IA sirve hoy para tres cosas muy concretas en una empresa: quitar de encima el trabajo repetitivo, responder al instante con la información que ya tienes y anticipar lo que va a pasar con tus propios datos. A partir de ahí montamos lo que cada caso necesite —asistentes que consultan tu documentación, lectura automática de facturas y albaranes, agentes que completan procesos enteros, visión artificial o modelos de predicción—, empezando siempre por el que más horas o dinero te ahorra.
Acompañamos desde Burgos a empresas de toda España e internacionales, tanto en su primer proyecto de IA como en poner en marcha de verdad los que se quedaron en una prueba.
Convertimos la tecnología en resultados para tu negocio
En casi todas las empresas hay trabajo que se paga dos veces: alguien teclea en el ERP datos que ya venían escritos en un PDF, alguien busca en un manual de 300 páginas algo que un compañero ya sabía, y alguien descubre a fin de mes un error que se podía haber visto el primer día. Eso es lo que la IA quita, y se nota en horas y en costes. Un ejemplo del tipo de proyecto que montamos: una empresa recibe cada día decenas de albaranes en PDF; un modelo los lee, extrae líneas y cantidades, las cruza con el pedido de su ERP y solo pasa a una persona los que no cuadran. Nadie teclea, las discrepancias se ven el mismo día y ese tiempo se dedica a hablar con el proveedor en vez de a copiar cifras. Antes de escalarlo medimos exactamente eso: cuántas horas se ahorran y cuántos errores se evitan.
Lo que consigues
Lo que aportamos a tu proyecto
Empezamos por donde más se ahorra
Elegimos el proceso que más horas o costes se lleva hoy y lo ponemos en números. Si todavía no hay retorno claro, te lo decimos en la primera sesión.
Resultados medidos, no impresiones
Antes de dar algo por bueno comprobamos cuántas veces acierta y cuánto cuesta usarlo. Así sabes lo que te ahorra de verdad, no lo que parece.
La IA aterriza en tus sistemas
Llevamos más de diez años integrando ERPs, CRMs y bases de datos. Ahí es donde se atascan estos proyectos, y es justo la parte que ya sabíamos hacer.
Todo el recorrido, un solo equipo
De la primera prueba a tenerlo funcionando cada día: datos, modelo, integración y mantenimiento sin cambiar de interlocutor ni subcontratar.
Tu equipo lo usa desde el primer día
Formación y documentación incluidas, y a tu gente metida en el diseño. Una herramienta que solo entiende quien la construyó acaba abandonada.
Primero los datos, luego el modelo
Miramos qué información tienes y en qué estado está antes de prometer nada. Los proyectos de IA que fracasan casi nunca fracasan por el modelo.
Tus datos siguen siendo tuyos
Modelos alojados en Europa o instalados en tu propia infraestructura cuando el caso lo pide, y siempre sabes qué información sale y hacia dónde.
Sin quedarte atado a un proveedor
Si mañana sale un modelo mejor o más barato, se cambia con una configuración y una nueva prueba. No hay que rehacer el proyecto.
Todo lo que necesitas, en un solo equipo
Detección de oportunidades
Recorremos tus procesos y elegimos el que más horas o dinero ahorra al automatizarse, no el más llamativo.
Prueba de concepto
Un piloto pequeño con tus datos reales para comprobar que funciona antes de invertir en la versión completa.
Asistentes con tu conocimiento
Preguntar en lenguaje normal a tus manuales, contratos y procedimientos y recibir la respuesta con el documento del que sale (lo que se llama RAG).
Agentes y orquestación
Agentes que no solo responden: completan la gestión de principio a fin en tus sistemas. Si el proceso es largo, varios trabajan coordinados por un orquestador.
Automatización documental
Facturas, albaranes y contratos que se leen solos: los datos se extraen, se comprueban contra tus sistemas y se guardan sin que nadie los teclee.
Visión artificial
Que una cámara vea lo que hoy revisa una persona: piezas defectuosas, conteos, matrículas o etiquetas, en planta o desde el móvil.
Modelos predictivos
Adelantarte con tu propio histórico: cuánto vas a vender el mes que viene, qué máquina va a fallar o qué cliente está a punto de irse.
Integración con tus sistemas
La IA trabajando dentro de tu ERP, tu CRM y tus bases de datos, no en una herramienta aparte que hay que consultar a mano.
Evaluación y monitorización
Comprobamos con casos reales cuántas veces acierta y lo que cuesta cada consulta, y vigilamos que no empeore con el tiempo.
Un proceso claro, paso a paso
Sesión de detección
Recorremos tus procesos contigo y salimos con dos o tres ideas ordenadas por lo que ahorran, lo que cuestan y el riesgo que tienen.
Piloto medible
Montamos la primera con tus datos reales y comprobamos si cumple el objetivo acordado. Poca inversión y respuesta rápida.
Integración y despliegue
La conectamos con tu ERP, tu CRM y el resto de tus sistemas, con permisos y registro de uso, y empieza a funcionar en el día a día.
Mejora continua
Vigilamos que siga acertando, la ampliamos a nuevos procesos y cambiamos de modelo cuando aparece uno mejor.
Herramientas con las que trabajamos
Elegimos en cada proyecto la tecnología que mejor se adapta a tus objetivos y presupuesto.
Profundiza en cada tipo de proyecto de IA
Agentes de IA y orquestación
Cuando la IA no solo tiene que responder, sino ejecutar el proceso completo: agentes que consultan, deciden y actúan, coordinados entre sí y con puntos de aprobación humana.
Ver el servicio →Servidores MCP para tus datos
El protocolo estándar que conecta cualquier modelo con tu ERP, tu CRM y tus bases de datos. Es la pieza que convierte un asistente genérico en uno que conoce tu negocio.
Ver el servicio →IA conversacional en WhatsApp
El asistente, en el canal donde ya te escriben tus clientes: atención automatizada, citas y notificaciones conectadas con tus sistemas.
Ver el servicio →Los datos que alimentan los modelos
Sin datos ordenados no hay modelo predictivo que funcione. Integración de fuentes, cuadros de mando y analítica como base de cualquier proyecto de IA.
Ver el servicio →Trabajo real con este servicio
BS Burgos — App interna de empleados
App corporativa para los empleados de la planta: noticias, documentación, movilidad sostenible y comunicación interna
MyDoctor — App de teleconsulta médica
Acceso a un médico desde el móvil, en menos de 6 horas y sin lista de espera
Tiron — Carta digital para restaurantes
Carta digital interactiva que el restaurante actualiza en tiempo real, incluso por WhatsApp, con fotos mejoradas por IA
Oillook — Monitorización IoT de estaciones
Monitorización, control y actuación en tiempo real sobre los sensores de las estaciones de servicio construidas por Lafon
Nutrexact — App de nutrición y control de peso
Seguimiento nutricional diario con báscula de precisión conectada por Bluetooth y planes personalizados
Resolvemos tus dudas
¿Cuánto cuesta un proyecto de inteligencia artificial?
Depende del caso, pero la forma de acotarlo es siempre la misma: un piloto con alcance cerrado y una métrica de éxito acordada. Así sabes lo que cuesta validar la idea antes de comprometer el presupuesto de la integración completa. Al desarrollo hay que sumar el consumo de los modelos, que se estima por volumen de consultas y casi siempre es la partida menor.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Un piloto sobre un caso concreto suele estar en marcha en semanas, no en meses. Lo que alarga los proyectos no es el modelo: es la calidad de los datos y el número de sistemas que hay que integrar. Por eso lo miramos en la primera sesión y no después.
¿Necesito muchos datos para empezar?
Para asistentes y automatización documental no: se trabaja sobre los documentos que ya tienes. Para modelos predictivos sí hace falta histórico —normalmente un par de años— y que esté mínimamente ordenado. Si no lo está, el primer trabajo es prepararlo, y eso se dice antes de empezar, no a mitad del proyecto.
¿Qué pasa con la privacidad de mis datos y el RGPD?
Diseñamos para que sepas qué dato sale de tu casa y hacia dónde. Se puede trabajar con modelos alojados en Europa y con acuerdos de que tus datos no se usan para entrenar, o desplegar modelos abiertos en tu propia infraestructura si el caso lo exige. El Reglamento Europeo de IA obliga además a avisar al usuario cuando quien le atiende es una máquina: eso queda resuelto en el diseño.
¿Y si el modelo se inventa las respuestas?
Es el riesgo real de estas soluciones y se gestiona, no se ignora. Las respuestas se construyen sobre tus documentos con RAG y citan la fuente, se acota lo que el asistente acepta responder y se evalúa contra un conjunto de casos con respuesta conocida. En los procesos críticos, además, una persona aprueba antes de que la acción se ejecute.
¿Qué diferencia hay entre un chatbot, un agente de IA y un servidor MCP?
Un chatbot responde preguntas; un agente ejecuta tareas completas en tus sistemas y varios agentes se pueden orquestar para un proceso largo; MCP es el protocolo estándar que da al modelo acceso a esos sistemas. Los tres encajan: lo habitual es empezar por el asistente, conectar los datos con MCP y añadir agentes cuando el proceso ya está claro.
¿La IA va a sustituir a mi equipo?
No es lo que vemos en los proyectos. Quita de encima la parte repetitiva —teclear datos de un PDF, buscar en un manual de 300 páginas, redactar el mismo correo— y deja a las personas la excepción y la decisión. Los proyectos que salen bien son los que el equipo adopta porque le ahorra trabajo, y para eso hay que contar con él desde el diseño.
¿Usáis modelos de terceros o modelos abiertos en mi servidor?
Ambos, según el caso. Las APIs de los modelos líderes dan la mejor calidad y el arranque más rápido; un modelo abierto desplegado en tu infraestructura da control total del dato y coste fijo. Se decide por privacidad, volumen y latencia, no por moda.
¿Y si mañana sale un modelo mejor?
Se cambia. Dejamos el modelo detrás de una capa propia y las integraciones en MCP, que es un estándar abierto, así que sustituirlo es un cambio de configuración y una nueva evaluación, no rehacer el proyecto. En un campo que se mueve cada pocos meses, eso es parte del diseño.
¿Por dónde empiezo?
Por una sesión donde nos cuentes tus procesos. Salimos de ahí con dos o tres casos de uso priorizados y una idea de coste y plazo. Si ninguno merece la pena todavía, también te lo diremos.